Hoy amaneció nublado y es que todas las lágrimas que se han derramado por ti empiezan a evaporarse y suben en medio del aire en un intento de alcanzarte hasta el cielo... Se hacen visibles allá arriba y es respirable ese olor a cariño, a nostalgia, a recuerdos, a memorias de toda una alma repartida en momentos, emociones y sentimientos, de todo aquel que te alberga en el corazón. Sabemos que fue difícil recorrer el camino, pero mucho más difícil se hace hoy aceptar el final, pues a pesar de conocer que esta vida acaba, muchos de nosotros lo concebimos en la experiencia ajena, en esa que te enteras y te solidarizas pero no en este complejo vacío cercano que duele y afecta.
Pero conforme pasa el tiempo, empieza a salir el sol, ese pálido paisaje comienza a iluminarse por un brillo especial, la tierna imagen de tu auténtica simpatía, tiñe el cielo de un cálido jueves y abre paso a una indescriptible sensación de paz. Todo estará bien, hoy lo comprendí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario