Hoy me he sentado a escribir, no por compromiso ni por capricho*, sino por necesidad. Dejar la pluma guardada es un lujo que solo se dan los malagradecidos -podría decir- en vista del desperdicio de letras abandonadas en una tinta nunca escrita, pero... ¿De qué sirven derroches de versos vacíos, carentes de sentimiento y razón?
Y digo de razón, porque ya me he encontrado con "escritores" que divulgan su arte por doquier en una especie de laberinto literario que dudo incluso, ellos entiendan, ignorando (muchas veces por conveniencia) que el deseo de compartir los frutos de este don, -porque yo así lo concibo- tiene como objetivo llegar a la mayor cantidad de personas, (quizás por eso existen los libros ¿no?) y no reducirlo a un exclusivo grupo de bohemios e intelectuales encerrados en la literatura universal, tan fanáticos de los movimientos y generaciones literarias como un adolescente de los videojuegos.
En fin, mi necesidad de escribir surge cuando las palabras emanan de la mente casi escapándose si no son escritas, es por eso que me convierto en instrumento de estas letras, que hoy deciden dejar el anonimato y publicarse ante a quien se muestre dispuesto a leerlas. Escritas no con palabras rebuscadas sino en un lenguaje casi universal**... El lenguaje del alma.
Ese lenguaje que no te hace mejor que los demás, sino más humano, pues brota del corazón en forma de signos inundados de sentimientos, sin el disfraz de la metáfora y desnudos ante la mirada más inocente o ante la más perversa, impidiendo que esta última haga interpretaciones deformadas de las verdades del corazón.
Y para quien esperaba ver en esto "poco de nada", mis disculpas, no acostumbro regalar palabras al vacío, esto que he escrito es más bien "un nada de mucho" de muchas realidades calladas y encerradas literalmente en el corazón, esa masa palpitante a la que todos le dan gran importancia, pero que a mi criterio se vuelve ordinaria cuando carece de un lenguaje con el cual hablar.
*Ya lo he hecho con anterioridad
**Porque a mi pesar existen los desalmados :(
Y digo de razón, porque ya me he encontrado con "escritores" que divulgan su arte por doquier en una especie de laberinto literario que dudo incluso, ellos entiendan, ignorando (muchas veces por conveniencia) que el deseo de compartir los frutos de este don, -porque yo así lo concibo- tiene como objetivo llegar a la mayor cantidad de personas, (quizás por eso existen los libros ¿no?) y no reducirlo a un exclusivo grupo de bohemios e intelectuales encerrados en la literatura universal, tan fanáticos de los movimientos y generaciones literarias como un adolescente de los videojuegos.
En fin, mi necesidad de escribir surge cuando las palabras emanan de la mente casi escapándose si no son escritas, es por eso que me convierto en instrumento de estas letras, que hoy deciden dejar el anonimato y publicarse ante a quien se muestre dispuesto a leerlas. Escritas no con palabras rebuscadas sino en un lenguaje casi universal**... El lenguaje del alma.
Ese lenguaje que no te hace mejor que los demás, sino más humano, pues brota del corazón en forma de signos inundados de sentimientos, sin el disfraz de la metáfora y desnudos ante la mirada más inocente o ante la más perversa, impidiendo que esta última haga interpretaciones deformadas de las verdades del corazón.
Y para quien esperaba ver en esto "poco de nada", mis disculpas, no acostumbro regalar palabras al vacío, esto que he escrito es más bien "un nada de mucho" de muchas realidades calladas y encerradas literalmente en el corazón, esa masa palpitante a la que todos le dan gran importancia, pero que a mi criterio se vuelve ordinaria cuando carece de un lenguaje con el cual hablar.
*Ya lo he hecho con anterioridad
**Porque a mi pesar existen los desalmados :(
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